Martín Sivilotti, Movimiento Talleres de mi Vida:
No hay que desesperar, no hay que hacer alarde de problemas u decisiones drásticas. Pero sin dudas que éste Talleres 2011 no tiene nada parecido al del año pasado. Los mismos directores, los mismos actores, pero no el mismo espectáculo. ¿Qué pasa?La verdad, respuestas puede haber varias. Y quizás las dejemos para más adelante. Lo importante es el preguntarse, el dar el golpe de timón, el llamado de atención y actuar.No es el mismo Talleres del 2010, no se juega aunque sea parecido, y ni hablar de visitante. Los planteos no son iguales, cuando se sabe que, en éste tipo de torneos y en ése tipo de canchas hay que entrar, plantarse y arrasar. No es fácil obvio, pero desde el vamos, no se acerca a eso, ni mucho menos.¿El DT? ¿Los jugadores? ¿Quiénes son los responsables? Hay muchos, y sin dudas, al ser un Club, un equipo, cada uno tiene su pizca de responsabilidad y por lo tanto, de culpa. Limpiando de todo ello a la hinchada, de la cual ya nada sorprende y no se le puede adjudicar nada más que el aliento y apoyo incondicional a todos lados.Lo cierto es que Talleres tiene que cambiar, y ya, éste momento que pasa. La clasificación está cerca, no asegurada. Y más allá de eso, si se actúa como hoy en día en el nonagonal final, es muy probable que se tenga que sufrir un año más en éste injusto e improlijo torneo. Y allí si que sería un fracaso, para Talleres, para su gente, para Córdoba, para todos.

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